¡AMEMOS COMO CRISTO! (Textos)

Tagged:

El hombre no puede vivir sin amor. Él permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente. Por esto precisamente, Cristo Redentor revela plenamente el hombre al mismo hombre.

S.S. Juan Pablo II, Redemptor hominis, 10.

¡AMEMOS COMO CRISTO! (Tema de la semana)

Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo, Comunión divina de amor. Tres personas, un sólo Dios. El Padre ama al Hijo, el Hijo ama al Padre, y ese amor es al mismo tiempo una Persona divina: el Espíritu Santo.

DOMINGO VI DE PASCUA - B

Tagged:

PRIMERA LECTURA: Hech 10, 25-26.34-35.44-48

Cuando iba a entrar Pedro en casa del centurión Cornelio, salió éste a su encuentro y se echó a sus pies a modo de homenaje, pero Pedro lo alzó, diciendo:

— «Levántate, que soy un hombre como tú».

Pedro tomó la palabra y dijo:

— «Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea».

Todavía estaba hablando Pedro, cuando descendió el Espíritu Santo sobre todos los que escuchaban sus palabras.

¡SEAMOS VERDADEROS DISCÍPULOS DE CRISTO! (Textos)

Tagged:

Hemos sido regenerados por Él y en Él, en el Espíritu, para que demos frutos de vida, no de aquella vida antigua y ya caduca, sino de aquella otra que consiste en la novedad de vida y en el amor para con Él.

¡SEAMOS VERDADEROS DISCÍPULOS DE CRISTO! (Tema de la semana)

Soy cristiano porque soy bautizado, porque he recibido cierta formación en la fe, porque rezo en las noches y voy a Misa los Domingos, porque acaso llevo una vida más comprometida con mi fe y participo de reuniones de formación y actividades de solidaridad y apostolado de la parroquia o de algún movimiento, o acaso porque soy sacerdote, consagrado o consagrada. Sí, en todos esos casos puedo decir que soy cristiano, pero… ¿puedo decir también que soy verdaderamente discípulo de Cristo?

DOMINGO V DE PASCUA - B

Tagged:

PRIMERA LECTURA: Hech 9, 26-31

En aquellos días, llegado Pablo a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos, pero todos le tenían miedo, porque no se fiaban de que fuera realmente discípulo. Entonces Bernabé se lo presentó a los Apóstoles.

Saulo les contó cómo había visto al Señor en el camino, lo que le había dicho y cómo en Damasco había predicado públicamente el nombre de Jesús.

¡SEÑOR, ENVÍA PASTORES QUE APACIENTEN TUS OVEJAS! (Textos)

Tagged:

Queridos jóvenes, quisiera deciros a cada uno: si tal llamada llega a tu corazón, no la acalles (...) Hay -lo sabéis bien- una gran necesidad de vocaciones (...) de laicos comprometidos que sigan más de cerca a Jesús (...) La Iglesia se dirige a vosotros, jóvenes, y si el fruto de esta oración de la Iglesia llega a nacer en lo íntimo de vuestro corazón, escuchad al Maestro que os dice: "Sígueme". No tengáis miedo y dadle, si os lo pide, vuestro corazón y vuestra vida entera.

S.S. Juan Pablo II, Cochabamba, Bolivia, 11/5/1988.

¡SEÑOR, ENVÍA PASTORES QUE APACIENTEN TUS OVEJAS! (Tema de la semana)

Este Domingo hemos rezado junto con toda la Iglesia por las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, pidiendo al Señor que envíe más obreros a su mies.

DOMINGO IV DE PASCUA - B

Tagged:

PRIMERA LECTURA: Hech 4, 8-12

En aquellos días, Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo:

— «Jefes del pueblo y ancianos: hoy ha quedado sano un hombre enfermo, y nos preguntan en nombre de quien se ha realizado esta curación; pues sepan todos ustedes y todo el pueblo de Israel que ha sido en nombre de Jesucristo Nazareno, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre, se presenta éste sano ante ustedes.

¡USTEDES SON TESTIGOS DE MI RESURRECCIÓN! (Textos)

Tagged:

Todo lo que sucedió en estas jornadas pascuales compromete a cada uno de los apóstoles —y a Pedro en particular— en la construcción de la era nueva que comenzó en la mañana de Pascua. Como testigos del Resucitado, los apóstoles son las piedras de fundación de su Iglesia. La fe de la primera comunidad de creyentes se funda en el testimonio de hombres concretos, conocidos de los cristianos y, para la mayoría, viviendo entre ellos todavía.

Distribuir contenido