“EL QUE QUIERA SEGUIRME, QUE SE NIEGUE A SÍ MISMO” (Martes)

Se niega a sí mismo uno cuando la vida pasada en el mal se convierte en un buen régimen de nuevas costumbres, o en una vida de oración. El que ha vivido la vida del pecado deshonesto se niega a sí mismo cuando se vuelve casto. Del mismo modo, se llama negarse a sí mismo abstenerse de cualquier clase de pecado.

Orígenes, tract. 2 in Mat.